Un día lo atraparon. Lo llevaron ante el tribunal eclesiástico. “¿Confiesas que hurtaste la presencia de Dios para dársela a quienes no la merecen?”, le preguntaron. Mateo bajó la cabeza y dijo: “No hurté nada. Solo recogí lo que se les cayó a ustedes cuando dejaron de amar”.
Y así nació la leyenda del contrabandista de Dios, el hombre que robó lo sagrado para devolverlo a quienes nunca supieron que tenían derecho a él. el contrabandista de dios
En un pequeño pueblo olvidado entre montañas, vivía un hombre llamado Mateo. Mateo no era sacerdote ni profeta, ni siquiera creyente confeso. Pero cada noche, mientras el pueblo dormía, cruzaba la frontera prohibida que separaba la provincia de los hombres de la comarca del silencio divino. Un día lo atraparon
Here’s the text for “El contrabandista de Dios” — a short narrative or conceptual piece based on that title. If you meant a specific existing work (poem, song, or book), please clarify, but otherwise this is an original literary text. Mateo bajó la cabeza y dijo: “No hurté nada